
El acceso a una vivienda digna y cercana a los centros de trabajo se ha convertido en uno de los principales desafíos para las nuevas generaciones en Nuevo León, afirmó Waldo Fernández, quien señaló que el elevado costo de los inmuebles y la distancia de las zonas habitacionales están limitando las posibilidades de los jóvenes para construir su patrimonio.
Durante los recorridos y asambleas que ha realizado en distintos municipios del estado, el aspirante a la Coordinación de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional aseguró haber recogido de manera directa las inquietudes de jóvenes y padres de familia, particularmente aquellas relacionadas con el futuro económico y las posibilidades de acceder a una vivienda propia.
Fernández explicó que el problema no se reduce únicamente al precio de las casas, sino también a su ubicación. Señaló que quienes no tienen posibilidades de adquirir una vivienda cerca de sus centros laborales terminan optando por zonas cada vez más alejadas, lo que incrementa sus gastos y prolonga los tiempos de traslado.
“La mayor preocupación de los jóvenes es la falta de posibilidades de poder comprar una vivienda. Pese a que ganan bastante bien, su salario no les alcanza porque la vivienda está muy cara y lo que consiguen está muy lejos de sus centros de trabajo, lo que les genera más problemas económicos”, expresó.
Ante este escenario, Waldo Fernández destacó la importancia de fortalecer las herramientas que permitan a las nuevas generaciones mejorar sus condiciones de vida y ampliar sus oportunidades de desarrollo.
En este sentido, resaltó programas sociales impulsados durante la Cuarta Transformación, como las becas educativas y Jóvenes Construyendo el Futuro, al considerar que representan mecanismos que pueden contribuir a generar mejores condiciones para la movilidad social.
El aspirante sostuvo que estos programas deben entenderse más allá de un apoyo económico, pues también permiten que las y los jóvenes continúen sus estudios, complementen su preparación académica o desarrollen experiencia laboral que facilite su incorporación al mercado de trabajo.
“Estos programas son oportunidades. Representan la posibilidad de tener acceso a movilidad social, de cambiar sus vidas, de poder estudiar o complementar sus estudios. Estas becas les permiten no solamente acceso a la educación, también les ayudan al transporte y los útiles escolares”, añadió.
Fernández sostuvo que atender las dificultades que enfrentan los jóvenes para acceder a una vivienda y consolidar un proyecto de vida requiere ampliar las oportunidades educativas, laborales y económicas, con políticas que respondan a las nuevas necesidades de las familias de Nuevo León.



